viernes, 28 de marzo de 2014

Práctica 2: Tratamiento de imágenes

Ejercicios de resolución y profundidad de color:

1) Al crear un nuevo archivo (la siguiente imagen en blanco) con una resolución de 2000x1000 y exportarlo en formato .BMP y con 24 bits de profundidad de color (gama de colores RGB) en GIMP, programa de edición de imágenes libre y gratuito, dicho archivo pesa 5,7MB, según el listado de propiedades de GIMP. Según el listado de propiedades de la propia imagen el mismo archivo pesa 6,0MB, probablemente sea así por redondear.

Por ello, podemos afirmar que dicho archivo pesa  lo mismo que lo que debería ocupar en el disco duro. Esto es así ya que al tener esa resolución (2000x1000) cuenta con 2 millones de píxeles y teniendo en cuenta que en la memoria se almacena el color de cada pixel, tendríamos que multiplicar esos dos millones por los bits de la profundidad de color correspondiente. En este caso, al utilizar la gama de colores RGB la profundidad de color sería de 24bits. Es decir, 2000000x24 = 48000000 bits, que serían 5,72MB.

Formato .BMP

2) La misma imagen en blanco guardada en formato .JPG pesa 12,1KB. Este cambio se debe a que .JPG es un formato de compresión con pérdida de información, creando así archivos más ligeros. Este formato aprovecha las características del ojo humano y crea una nueva imagen similar en la que, normalmente, no se notan los cambios a simple vista.

Formato .JPG

(PD: Por algún extraño motivo ambas imágenes al añadirlas al blog aparecen en gris a pesar de ser blancas)

3) La siguiente imagen, de resolución 960x640, en formato .JPG pesa 75,3KB. Si esa misma imagen, incluyendo su resolución, es exportada en formato .TIF sin ningún tipo de compresión su peso aumentaría a 1,8MB. Esto es así ya que la imagen no está siendo comprimida.  









Formato .JPG

4) En este último formato (.TIF) a la hora de exportar te da la opción de elegir si quieres comprimir el archivo o no. Si deseas comprimir el archivo hay varias opciones: LZW (compresión sin perdida), paquete de bits, desinflar o .JPEG. 

Al establecer un distinto tipo de compresión el peso del archivo también varía. Pesando 749,0KB en LZW, pesa 1,8MB en paquete de bits, 660,6KB en desinflar y 208,4KB en .JPEG.

.TIF + LZW
.TIF  + Paquete de datos
.TIF + Desinflar
                           







.TIF  + JPEG
















5) Al cambiar la profundidad de color de esta misma imagen a 8 bits ( 256 colores) se nota un pequeño cambio, ya que estamos utilizando muchos menos colores y por lo tanto perdiendo información.

256 colores

Pero este cambio no es tan significativo como el que se da al cambiar dicha profundidad a 4 bits (16 colores). Esto es así porque al reducir mucho más el número de los colores que utilizamos se nota aún más la diferencia.

16 colores

Por ello, al modificar la profundidad de color a 1 bit, es decir, utilizando la paleta blanco/negro el cambio es muchísimo mayor ya que solo estamos utilizando esos dos colores.

Paleta blanco/negro

Resaltar que al cambiar la profundidad de color va modificando su calidad, pero la resolución sigue siendo la misma. Esto es así debido a que al seguir siendo el mismo tamaño de imagen pero ir disminuyendo la información, la calidad va empeorando.


Ejercicios de resolución y profundidad de color: 

7) Si transformamos una imagen para ponerla como papel tapiz en varios dispositivos de distinto tamaño y resolución de pantalla, la imagen varía notablemente, sobretodo si es para la pantalla de un teléfono móvil. Cambiando la imagen a una resolución de 480x800, resolución del Samsung Galaxy S4 mini, y a escala de grises, la imagen pesa 60,6KB.

480x800

Sin embargo, si la resolución es 1920x1080, resolución de la TV LG 'Plasma, 60'', Full HD, 600HZ, Triple XD Engine', y la profundidad de color es de 24 bits, la imagen pesa 88,2KB. 

1920x1080


8) Si en vez de cambiar la resolución sin guardar la proporción, lo hacemos guardándola se verá la imagen más pequeña o más grande pero sin estar distorsionada. Es decir, proporcionada. Por ello, al cambiar la proporción de la imagen a 100 píxeles de ancho conservando la proporción el resultado el siguiente y pese 5KB: 
 










100x67


9) De ahí que al modificar la proporción a 2000 píxeles de ancho conservando la proporción el peso de la imagen aumente a 27,0MB. Pero eso no implica que también aumente su calidad, ya que si aumentamos el tamaño de una imagen, tiene que aumentar también la información que contiene la foto y como esto no va a ser así habrá píxeles que estarán siendo inventados. 

2000x1340


10) Algo parecido ocurre cuando cambiamos una imagen que está en RGB a escala de grises y después  al intentar volver a cambiarla a RGB no se puede, y es que se pierden valores de color irrecuperables. 
 












RGB - Escala de grises - RGB



 Ejercicios de tratamiento básico:


1) Además del tamaño y la resolución también se puede modificar otros aspectos como los niveles de color de la imagen. Por ejemplo, en una imagen con profundidad de campo RGB podemos modificar esta característica ya bien sea modificando en los tonos medios, los puntos, de luz, las sombras o en varios de ellos los componentes de color (rojo, verde y azul).

Es decir, en la imagen ya utilizada en ejercicios anteriores si modificáramos el nivel del verde, por ejemplo, algunos de los resultados serían los siguientes: 

Tonos medios
Puntos de luz
Sombras

2) Otra de las maneras que hay para modificar una imagen sería a través de los distintos filtros que hay y se le pueden aplicar a la imagen en cuestión. Todos ellos se aplican de la misma manera, a pesar de ser distintos y de modificar la imagen de distinta manera. Uno de ellos es el de 'cubismo' y el efecto que implica es el siguiente:

Filtro Cubismo

 3) Y también hay que resaltar que una imagen puede tener distintas capas. En el diálogo de capas de GIMP podemos ver cuántas capas tiene la imagen. Por ejemplo, en la imagen original que hemos utilizado durante toda la práctica observamos que solo tiene una, pero si por ejemplo añadimos texto al volver al diálogo de capas observamos que tiene dos. Eso es así, ya que se crean en otra capa nueva. Al estar trabajando con capas los cambios no se producen en la imagen en sí, es decir, si hacemos invisible la capa de texto que hemos creado la imagen se seguiría viendo tal y como estaba al principio.  

Con texto

4) Pero si guardamos la imagen que contiene la capa de texto en .JPG (utilizando los valores por defecto) y la abrimos de nuevo con GIMP observamos que vuelve a tener una capa. Esto se es así ya que aplana la foto y lo que haya en esas capas pasa a ser parte de esa imagen definitivamente, convirtiendose en píxeles y eliminando los que había en su lugar. 

En su lugar, si en vez de guardarla en .JPG, la guardáramos en el formato nativo de GIMP (XCF) este conservaría las capas, por lo que tendríamos la imagen original en una y el texto en otra sin haber modificado la imagen definitivamente.

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